Mieles

Aquí hay once mieles, y cada una viene de una flor distinta. Puestas en el estante todas dicen lo mismo: miel. La diferencia está en cuánto se notan y en qué se pueden usar, y eso no se ve en el tarro.

Mostrando los 12 resultadosOrdenado por los últimos

Esta página está para ordenarlas. Cada ficha cuenta cómo es la suya; lo que sigue es lo otro: en qué se diferencian entre ellas y cuál coger según lo que vayas a hacer con ella.

Las once son de origen España y vienen en tarro de cristal de 500 gramos, el mismo formato en todas.

Para qué la quieres

Hay tres decisiones que resuelven casi todas las compras, y ninguna tiene que ver con cuál es mejor.

Endulzar sin que se note. Un té, un café, un yogur, una masa que no interese oscurecer. Aquí importa que la miel no deje rastro, y para eso está la de acacia: es la que se usa cuando la miel es ingrediente y no protagonista.

Acompañar algo de sabor fuerte. Un queso curado o azul, una carne, un pan de centeno, una salsa salada. Una miel suave desaparece en ese plato. La de encina está en el extremo contrario: es una miel de mielada, menos dulce y de color muy oscuro, así que aporta fondo sin azucarar el conjunto.

Tenerla para todos los días. El desayuno, la infusión de la noche, lo que surja. Para eso no hace falta un perfil concreto, y la de mil flores no lo tiene: cambia según la zona y el año.

Las otras seis —romero, azahar, tomillo, eucalipto, limón y alta montaña— tienen cada una su carácter, y es su ficha la que lo explica con detalle. Si vienes buscando una en concreto, entra directamente.

Tipos de miel: de una flor o de muchas

Es la otra decisión, y es distinta de la anterior.

Diez de las once son monoflorales: las abejas han libado sobre todo una flor, y esa flor le da el nombre y un perfil más definido. Si te gusta un sabor concreto, es entre ellas donde conviene buscarlo.

La de mil flores es lo contrario: ninguna flor domina, así que su color y su sabor varían según el origen floral de cada campaña.

El polen va aparte

En esta categoría encontrarás también el polen. No es una miel: es otro producto de la colmena, en gránulo, y se usa de otra manera. Tiene su propia ficha.

Preguntas frecuentes

¿Qué variedades de miel tenéis y cómo se compran?

Once: acacia, alta montaña, azahar de naranjo, brezo, castaño, encina, eucalipto, limón, mil flores, romero y tomillo. Cada una tiene su ficha, y desde ahí se compra online. Si prefieres preguntar antes, escríbenos.

¿Es lo mismo «miel de abeja» que «miel de flores»?

«Miel de abeja» es como se llama a la miel en el habla corriente: toda la miel la hacen las abejas, así que no distingue nada. «Miel de flores» sí distingue: se usa para la multifloral, la que no viene de una sola flor. Aquí es la de mil flores; las otras diez llevan el nombre de su flor.

¿En qué formato y a qué precio se vende?

En tarro de cristal de 500 gramos, el mismo en las once, y es el único formato de la categoría. El precio está en la ficha de cada miel, que es donde se mantiene actualizado. Si necesitas otra cantidad, escríbenos y lo vemos.

¿Vuestra miel es cruda?

No la vendemos como miel cruda ni la etiquetamos así.

¿Es ecológica?

No. Ninguna de las once tiene certificación ecológica, así que no usamos esa palabra para describirlas, aunque sea un término que se vea mucho en el sector.

¿En qué se diferencia una miel oscura de una clara?

El color, el sabor y el aroma dependen de las flores y las plantas que visitan las abejas: cada origen da una miel distinta. Aquí la más oscura es la de encina, que es una miel de mielada —no viene del néctar de una flor— y es de las menos dulces.